Madrid no para. Continúa hacia adelante te guste o no. Esta semana he tenido una doble sensación de nuevos tiempos que desembocan en peores costumbres. No todo lo moderno significa mejoría y Madrid esconde en su bullicio dos claros ejemplos de lo que está viniendo para quedarse. La ciudad ha decidido que el futuro se parece mucho a una cocina sin personas. Una pizzería con robots , abierta 24 horas, que hace cada pizza en cinco minutos y ochenta a la hora. No es un restaurante sino una cadena de montaje con mozzarella. Aquí ya no se viene a comer. Se viene a terminar con el hambre. El robot no saluda. No pregunta qué tal el día. No se equivoca.... Ver Más