La paradoja del buscador

Pero antes de exponer la paradoja, debo advertir que por buscador no hay que entender aquí a los famosos motores de búsqueda, programas informáticos como Google que todos usamos a diario y realizan billones de pesquisas en internet a partir de algunas palabras o al menos no nos referiremos sólo a tales buscadores, sino al buscador según la amplia definición del diccionario. El que busca, el que indaga, el que explora, el que rastrea. Porque no encuentra las gafas o ignora qué película desea ver en Netflix o con las prisas ha perdido un zapato. Y quien dice un zapato dice el sentido de la vida porque, de hecho, siempre estamos buscando algo. Algo que a menudo ni siquiera sabemos qué es por lo que incluso en el caso improbable de encontrarlo, el buscador lo mira con amargura y dice filosóficamente: «No era esto, no era esto…». Pero esa, aunque paradójica, tampoco es la paradoja del buscador a la que me refiero. Recuerdo ahora un cuentecillo, probablemente un viejo chiste, que la ilustra con mucha exactitud. En una noche oscura y sombría, en la que no distinguirías tu propia mano delante de las narices, un sujeto acaso algo bebido regresa a casa por callejones tenebrosos y al llegar descubre que ha perdido las llaves. Rebusca en los bolsillos, pero nada. Dios sabe cuándo y dónde las perdió. Por fortuna, quince metros más allá hay un débil farol que ilumina en un radio de un par de metros y allá que se va nuestro buscador. Revisa en vano a cuatro patas, incansable, hasta que, tiempo después y viéndole tirado en el suelo, un gendarme le pregunta qué hace. «He perdido las llaves», farfulla el tipo. «¿Y las ha perdido aquí?». «No, pero aquí hay luz», replica el infructuoso buscador con lógica implacable. Ciertamente, es de tontos buscar algo en la oscuridad. Hay que buscar antes terreno iluminado, aunque allí no esté. La paradoja del buscador, se llama, y se cumple en toda búsqueda, sea científica, política o sentimental. Sea la búsqueda en sí. También, por supuesto, en los buscadores informáticos o la IA. Aun sabiendo que lo que buscas no estará ahí, sería de idiotas buscarlo en otro sitio donde reina la oscuridad y no se ve ni torta.