Desde muy pequeño ya estaba sobre un tractor y descubrió temprano su amor por la tierra y por los animales, de la mano de su familia. Con solo 22 años es un pagés de soca arrel, que disfruta de su trabajo, contagia entusiasmo y que tiene las cosas muy claras. Miquel Àngel Soler Tortella (Sant Llorenç, 2003) quería dedicarse al turismo pero la vida le ofreció algo diferente. Ahora es un engranaje más de una empresa familiar que nació hace siete años, en el Covid, y que poco a poco ha ido creciendo. Lo que empezó como «una idea de locos» es hoy ‘Formatges fets a Son Garrova’: 700 ovejas y cabras y una producción de entre 15 y 16 toneladas anuales.