Las iniciativas con las que Sánchez pretende tomar impulso provocan rechazo y confusión en sus socios. La financiación autonómica le resta apoyos en comunidades y su política de vivienda irrita a la izquierda, mientras recompone la relación con Junts, ERC y PNV, que aprovechan su debilidad. Más información: El PNV le cobra las facturas pendientes a Pedro Sánchez: gestionará 30 oficinas del SEPE y 820 millones del paro