Delcy Rodríguez y Corina Machado expresan los valores más contrarios que puedan existir en Venezuela. Pero Trump las trata con igual consideración, y a fuer de ser sinceros, con mayor respeto y simpatía a la déspota que a la democrática. Esperemos que eso sea una táctica y no una estrategia. En tanto, pongamos en contexto histórico e internacional hechos tan sorprendentes como éste del emperador Trump y sus dos princesas en pugna entre sí.