En un entorno externo matizado por rebrotes de injerencismo, no resulta conveniente que República Dominicana reinicie, por cuenta propia o por presiones diplomáticas, nexos jurídicos con la Corte Interamericana de Derechos Humanos (IDH), institución que extravió sus prerrogativas al pretender lacerar el irrenunciable principio de soberanía nacional. Se intensifican los rumores, pero sin confirmación, de […]