Días en blanco y negro

Enero es un mes incómodo y mal encarado; el bolsillo se resiente incluso con las bondades que ofrecen las rebajas. En enero hace frío y la humedad se apodera de los huesos, alentando resfriados, gripes y dolores reumáticos. Quienes pueden ahorran dinero quedándose en la cama la mayor parte del día y los más frioleros aprovechan para hacer exactamente lo mismo, disfrutando del calor bajo sábanas y mantas. La cama se convierte en todo un bastión, un reducto de calor en el que los sueños dan al traste con las incomodas realidades que ofrece la estación invernal.