50 de enero

Llevo toda la semana comiendo ensalada de repollo, lombarda y crema de calabaza. Me he propuesto no salir y beber mucha agua. La importancia de hidratarse bien. Este fin de semana he puesto dos tablones con clavos por dentro de casa, he echado la llave y mi plan en la vida es leer, ver películas, series y ordenar; el orden me da paz. He adoptado una planta que me encontré tirada en la calle. Un árbol de Pascua, lo he trasplantado y veremos si aguanta. Mi ex me dejó plantas que cuidar y, no contenta con las que tengo, voy cogiendo las que me encuentro en la calle. Hasta aquí todo el compromiso que soy capaz de asumir. Al invierno en Murcia le queda un telediario y en casa aún no he encendido la chimenea. La calidad del aire es malísima y no me siento bien echando más leña al fuego. Tampoco ayuda una chapuza perpetrada por mí con una pistola de silicona a la pobre chimenea, creyéndome uno de los de Bricomanía. Nunca se me dieron bien las manualidades; hay cuatro cuadros apoyados en la pared del salón esperando que los cuelgue desde hace un año. Cambio el orden para no cansarme siempre de ver el mismo. Xoel López ha sacado un nuevo single, Cupido, muerte al amor romántico; tengo que decirle a Rayuelo que la escuche. Desde Tonino Carotone y su Me cago en el amor, no había escuchado nada que defina mejor la muerte del amor. Llevamos 18 días del mes más lento del año, y sin embargo siento que el mundo en este breve espacio de tiempo va demasiado rápido y directo a un precipicio. Ya se nos ha olvidado Venezuela, Maduro y su chándal; a nadie parece importarle ya. Bueno, sí, a María Corina Machado, que es capaz de arrastrarse ante el señor de color naranja para ofrecerle el premio Nobel de la Paz, que nunca debieron darle. Groenlandia es el nuevo capricho del líder del primer mundo. Europa parece no reaccionar y ni estar preparada para las amenazas y chantajes de Trump. Al menos mandamos soldados daneses, suecos y noruegos, un ejército de gente guapísima, como decían por Twitter. Da miedo que un millonario, bufón, impredecible, con ideología fascista sea el que tenga el mundo en sus manos junto a una pandilla de malotes. Y que a base de dinero o amenazas consiga todo lo que quiere como un niño mimado e inconsciente. Y mientras en su país el ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) está sembrando el pánico en las calles y matando gente inocente. Reírle las gracias a descerebrados con ideologías políticas fascistas tiene estas cosas; espero que tomemos nota en este lado del mundo, aunque sinceramente creo que es demasiado tarde. El elefante ya está en la habitación. Será porque el mundo actual no os gusta, que os habéis puesto a subir fotos de 2016. No he terminado de entender muy bien esta chorrada viral cargada de nostalgia. Ahora todo el mundo quiere volver a lo auténtico, a lo natural. Entonces todo era más puro, sin tanto guión y artificio. No negaré que he ido a buscar fotos de hace 10 años. Para sorpresa de nadie, era más joven, estaba empezando a vivir la mayor lección de vida a través de la enfermedad, me enamoré de Yecla y de la Bodega Barahonda. Viví uno de los Contempopránea más divertidos en Alburquerque. Vi amanecer en el monte Kobetamendi cada día de aquel Bilbao BBK Live. Lo recuerdo como uno de los mejores: Arcade Fire, Chvrches, Tame Impala, Hot Chip, Ocean Colour Scene, New Order, Father John Misty... Mi vida y los recuerdos que sean siempre gracias a la música vivida y compartida, por favor y gracias. En cualquier caso, el tiempo pasado fue eso, pasado. Ya está, no es bueno quedarse ahí y no mirar al presente o a lo que está por venir; más allá de las locuras imperialistas de los que mandan, quiero pensar que algo bueno vendrá, ¿no? Es 50 de enero; mañana es oficialmente el día más triste del año, o eso dicen los que se lo han inventado. Al guionista de este año, le pido un poco de tregua, aunque en los últimos tiempos reconozco que no me ha hecho ningún caso. Por el momento disfrutemos del domingo; prometo no coger un martillo ni colgar los cuadros; prefiero dedicar el día a seguir haciendo nada. Salud.