¿A qué aspira este Córdoba CF?

Las cosas no van mal. Tampoco espectacularmente bien. Lo primero alivia; lo segundo proporciona una esperanza razonable. Hace tiempo que el cordobesismo logró el punto de madurez necesario para entender cuál es el lugar de su club en el mundo del fútbol. Estar dentro del panorama profesional -las dos primeras categorías- y representar, en el caso de estar en Segunda -como ahora- una opción de pelea por los puestos más altos. Las características de esta división lo hacen posible. No hay equipos intocables ni inaccesibles. Cualquiera puede ganar a cualquiera. Eso estimula y, a la vez, mantiene la tensión porque cualquier desenlace es posible, para bien o para mal.