Pawel Kieszek, el polaco que dio alas al Córdoba CF para una salvación milagrosa

Hay momentos que marcan destinos. Decisiones acertadas, errores ajenos, golpes de suerte, carambolas endiabladas… Un gesto de uno que termina salvando a todos. Al Córdoba CF de la temporada 2017-18 se le había torcido todo desde el principio. Iba en picado. Nada le salía bien. Y la peor sensación es que parecía que lo estaba mereciendo. Así lo entendían muchos dentro de los muros de El Arcángel, donde ya se detectaba un insufrible tufo a olla podrida, y también en un entorno envenenado por intereses y venganzas. El caso es que el curso no era, ni por asomo, cómodo. Y allí, como pieza referencial de aquel equipo en permanente reconstrucción, estaba él. Inamovible en la portería. Encargado de proteger a un Córdoba desnortado.