A menudo, cuando pensamos en destinos medievales en Extremadura, nos vienen a la mente los clásicos de siempre, Cáceres, Trujillo o Guadalupe. Pero en el norte de Extremadura, vigilando la Vía de la Plata desde un cerro estratégico, se esconde una joya que ha sobrevivido a guerras, conquistas y al olvido: Galisteo. Si buscas una escapada que combine patrimonio insólito, adrenalina fiestera y una gastronomía que te hará volver, deja de buscar. Has encontrado tu próximo destino.