En 1525, el rey Carlos I concedió el título de ciudad al pueblo de Villena. Desde entonces, la localidad alicantina ha hecho frente a distintos retos para su desarrollo económico, cultural y social, posicionándose como un enclave fundamental en materia cultural, agrícola e industrial. Entre su patrimonio, destaca el Tesoro de Villena, el conjunto de orfebrería de la Edad del Bronce más importante de la Europa Continental, que data del año 1.000 antes de Cristo y está compuesto por 59 piezas de oro, hierro y plata. Ahora, el municipio es galardonado con uno de los premios «Importantes» por su prolífica historia.