Al menos un 40% de los regalos de Navidad han sido tecnológicos, y con ellos llegan nuevos riesgos. Para hacerles frente, el experto en educación digital, Julen Linazasoro, ha ofrecido en COPE Euskadi un decálogo de pasos imprescindibles para proteger dispositivos como smartphones, tablets u ordenadores de los ciberdelincuentes. Lo primero que se debe hacer con un smartphone nuevo es apuntar el número de IMEI o de serie. Este dato, que se encuentra en los ajustes del teléfono o en la caja, es crucial para poder poner la denuncia correspondiente en caso de pérdida o robo. A continuación, es fundamental instalar un antivirus, ya sea gratuito (tendremos que activar manualmente el escaneo) o de pago, pues la mayoría de ciberataques se dirigen a estos dispositivos por la gran cantidad de información que almacenan. Linazasoro lanza una advertencia específica sobre los smartphones de fabricación china, recomendando desinstalar el software de seguridad que traen de serie y sustituirlo por un antivirus de una empresa reconocida. Según el experto, muchos de estos terminales “vienen ya con un minivirus incorporado de control, porque en China es obligatorio tener una aplicación, digamos, espía”. Otro punto clave es proteger la entrada del teléfono con una huella, patrón, contraseña o reconocimiento facial. Aunque pueda parecer una molestia, este simple gesto evita que alguien pueda "cotillear" el dispositivo o, peor aún, vincular el WhatsApp a un ordenador en segundos para suplantar la identidad del propietario. Además, es recomendable utilizar contraseñas que no sean las típicas como “1234” o “0000”. El experto también subraya la importancia de cifrar el teléfono, una opción que ya viene por defecto en los iPhones y en las últimas versiones de Android. El cifrado impide que alguien pueda acceder a la información del dispositivo saltándose la contraseña de bloqueo. Asimismo, es fundamental descargar aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales como Google Play o la App Store para evitar software malicioso. Se desaconseja por completo el uso de redes WiFi públicas, aquellas que no piden contraseña, ya que es imposible saber quién las ha creado. Un ciberdelincuente podría estar detrás, viendo todo lo que el usuario hace e incluso accediendo a su dispositivo. En el caso de redes privadas en lugares concurridos, como hoteles, también hay que tener precaución con los programas “sniffers”, que espían el tráfico de la red. La recomendación es usar siempre los datos móviles fuera de casa. Otro consejo, apagar el bluetooth o el wifi cuando no se utilizan para evitar "ataques". También es conveniente realizar copias de seguridad de forma periódica. Linazasoro explica que protegen al usuario frente a virus ransomware, que secuestran el dispositivo pidiendo un rescate económico por la información. Con una copia, se puede restaurar el teléfono y evitar el chantaje. El experto describe este tipo de ataque de forma directa: “si no me pagas, no accedes a la información”. También es crucial tener activada la opción “buscar mi dispositivo” y mantener siempre actualizados tanto el sistema operativo como las aplicaciones, ya que la mayoría de actualizaciones incluyen mejoras de seguridad. Para terminar, se debe activar la verificación en dos pasos en todas las cuentas (Google, Apple, redes sociales) y usar contraseñas diferentes para cada servicio.