Seis estudiantes de colegios vulnerables han sido becados para estudiar en el colegio Nido de Águilas desde 2019. El programa -financiado por el propio establecimiento-, dicen los propios beneficiados, les salvó la vida. No sólo porque les permitió entrar a la universidad y proyectar sus carreras en el extranjero, sino que también porque fue un salvavidas para salir de una educación pública que ya no ofrece la excelencia de antes.