La marca de moda Souleibrand, nacida en Altea, ha logrado duplicar su facturación en solo cuatro meses aplicando una estrategia radicalmente opuesta a la expansión tradicional: reducir su presencia física para centrarse en el producto y el cliente. Así lo ha explicado su fundador, Rubén Colomer, en el programa 'Seguir Sumando', presentado por Carles Villeta y Santiago Pacheco, donde ha detallado cómo este cambio de rumbo ha revitalizado la empresa familiar. Procedente de una familia de emprendedores, Colomer ha explicado que el negocio original, iniciado por su padre hace 21 años, llegó a tener hasta 15 tiendas. Sin embargo, tras un punto de inflexión marcado por su paso por la aceleradora Lanzadera, tomaron la decisión de crear una nueva sociedad y quedarse únicamente con una tienda, la de Altea. El resultado ha sido un crecimiento exponencial en las ventas. El secreto, según Colomer, ha sido poner al cliente en el centro de todo. "Todas las decisiones van alrededor del jefe, y si el jefe quiere calidad, nosotros le damos calidad", ha afirmado. Esta filosofía les ha llevado a soltar lo que no funcionaba para concentrarse en ofrecer un producto de mayor valor, una decisión que, según sus palabras, le ha "cambiado la vida". Frente a las grandes firmas de moda rápida, Souleibrand reivindica la durabilidad. "Cansados de ropa que no dura", se puede leer en su web. La marca se especializa en tejidos como el lino y el algodón, dirigidos a un cliente turista que busca materiales de calidad en sus tiendas situadas frente al mar. Para compensar la estacionalidad de estos productos, introducen marcas invitadas que crean sinergias. Aunque actualmente fabrican parte de su producción en Italia y Portugal por cuestiones de competitividad, el objetivo a largo plazo es recuperar la tradición textil local. Colomer, originario de Canals, un municipio con un gran legado en el sector, ha expresado su deseo de volver a producir en la zona. Su intención, ha dicho, es "que el tejido empresarial vuelva al origen y volvamos a que aquí se hacen las cosas bien". El crecimiento es una pieza clave en la mentalidad de la empresa, que reinvierte cerca del 70% de sus beneficios. "Para mí una empresa que no crece, decrece", ha sentenciado Colomer. Con esta visión, el plan de futuro de Souley Brand es ambicioso pero con los pies en el suelo: expandirse por toda la costa. El objetivo es que la marca, gestionada por Rubén Colomer junto a su mujer y socia, Marta, esté presente "en cada ciudad donde exista un paseo y ese ambiente mediterráneo". Los próximos pasos apuntan a localidades vecinas de la 'terreta' como Moraira, Dénia o Jávea, sentando las bases para una expansión sostenida a lo largo de todo el Mediterráneo.