"En el PSOE presentamos de candidato a una cabra y gana la cabra". La célebre frase de Alfonso Guerra, que él mismo ha reconocido como propia, se refería a una época en la que el socialismo andaluz era hegemónico y el voto a la papeleta rosa se pedía casi por inercia. Décadas después, esa misma sentencia podría aplicarse a Vox.