A nadie le amarga un dulce, por América: los 5 postres más queridos en todo Brasil

Si la repostería europea es puro arte, la americana no se queda atrás, y en concreto la brasileña tiene todos estos platazos A nadie le amarga un dulce, por América: los 5 postres más queridos en todo Argentina Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente americano, Brasil juega en otra liga. Su historia culinaria, marcada por la herencia indígena, africana y portuguesa, explica por qué los postres de Brasil son intensos, dulces sin complejos y profundamente populares. Aquí el azúcar no se esconde: se celebra. Y estos cinco clásicos lo dejan claro. En este recorrido por la repostería brasileña asoman nombres que cualquier viajero ha escuchado —o probado—: el brigadeiro, el quindim o el pudim, dulces que forman parte de cumpleaños, sobremesas y celebraciones de todo tipo. Brasil puede dividirse por regiones inmensas y culturas muy distintas, pero hay algo que lo mantiene unido: su relación festiva y cotidiana con el dulce. 1. Brigadeiro El dulce más querido del país. Se elabora con leche condensada, cacao y mantequilla, y se presenta en pequeñas bolitas cubiertas de chocolate granulado. Es imprescindible en cumpleaños y celebraciones, y forma parte de la infancia de millones de brasileños. 2. Pudim de leite La versión brasileña del flan, especialmente cremosa y muy popular. Se prepara con leche condensada y caramelo y aparece tanto en comidas familiares como en restaurantes. Es un postre básico y omnipresente. 3. Quindim Un dulce de origen colonial elaborado con yema de huevo, azúcar y coco. Su textura es brillante y densa, y su sabor muy intenso. Es típico de pastelerías tradicionales y celebraciones especiales. 4. Beijinho Similar al brigadeiro, pero hecho con coco en lugar de cacao. Se cubre con azúcar o coco rallado y suele acompañar al brigadeiro en fiestas y mesas dulces. Es uno de los clásicos más reconocibles. 5. Cocada Dulce a base de coco rallado y azúcar, muy común en zonas costeras. Se presenta en porciones pequeñas y se vende en mercados y puestos callejeros. Es sencillo, directo y profundamente popular.