Japón tiene un problema con los ataques de osos en sus ciudades. Así que han empezado a comérselos

Si es verdad eso de que toda crisis oculta una oportunidad, en Japón lo han llevado a una nueva dimensión. Desde hace tiempo el país del sol naciente lidia con un grave problema de ataques de osos a humanos, lo que ha dejado más de una docena de víctimas desde la pasada primavera. Las autoridades llevan tiempo buscando la forma de solucionarlo , pero hay quien ha encontrado ya una manera de sacarle beneficio: la psicosis por los encontronazos con plantígrados está llegando acompañada de lo que parece un interés creciente por su carne. En Japón el gusto (gastronómico) por estos animales no es nuevo , pero hay hosteleros que aseguran que la demanda está creciendo tanto que son incapaces de satisfacerla. Y tienen claro cuál es la razón: las noticias sobre ataques. Ojo con los osos . Desde hace tiempo Japón lidia con un grave problema de natalidad, una tendencia que llega acompañado del abandono del rural y tierras de cultivo. Eso no es nada nuevo. Ni nada tampoco que España (y otros muchos países) haya experimentado en sus carnes. Lo que sí es curioso es el efecto que está provocando ese declive poblacional, combinado con otros factores, como el cambio climático, los vaivenes de las cosechas y el incremento de las poblaciones de ciertos animales salvajes: una 'epidemia' de ataques de osos humanos. Una cifra: 13 muertos . Con más osos merodeando por los montes, cuando escasean las bellotas los animales optan por acercarse a los pueblos y ciudades… con el riesgo que eso implica. En ocasiones sus encontronazos con humanos se quedan solo en eso, sustos, como el ocurrido en octubre cuando un ejemplar de 1,4 m se coló en un supermercado de Numata. Otras veces el desenlace es más trágico. Según el Gobierno, entre abril y noviembre fallecieron 13 personas por zarpazos y mordiscos de estos animales. A ellos se añaden 230 heridos . Es el peor balance desde que el país empezó a estudiar el fenómeno, en 2006. ¿Tan grave es el problema? Sí. Las cifras son elocuentes. Y no solo las de ataques, heridos y fallecidos. La prensa japonesa (incluso la internacional ) lleva tiempo haciéndose eco del aumento de avistamientos de osos, el incremento de ejemplares capturados y el problema que empiezan a representar estos animales, lo que ha llevado a las empresas a buscar formas de proteger a sus empleados y  a las administraciones a plantearse estrategias para abordar el problema. Prueba de hasta qué punto está desesperado el Gobierno es que ha aprobado cacerías de emergencia e incluso ha recurrido al ejército . 13 muertos quizás no sea un número elevado en un país de casi 123 millones de habitantes, pero sí es lo suficientemente alto para activar las alarmas, sobre todo en ciertas regiones. En el país hay básicamente dos especies: osos negros asiáticos y pardos, que pueden encontrarse en Hokkaido y cuya población se ha disparado en las últimas tres décadas, hasta alcanzar los 11.500 ejemplares, según The Japan Times . En Xataka El ramen se ha convertido en el plato nacional por antonomasia de Japón. El pequeño detalle es que no es suyo Una amenaza deliciosa . Todo lo anterior era más o menos conocido. En las últimas semanas medios locales como The Mainichi , The Asashi Shimbun , NHK World Japan han publicado sin embargo artículos que sugieren algo más: que en plena ola de ataques los japoneses parecen estar redescubriendo el placer de una buena tajada de oso a la parrilla. Hace unos días The Japan Times habló incluso con los dueños de un restaurante situado en una zona montañosa de Saitama que aseguran tener dificultades para satisfacer la creciente demanda de carne. "Con el aumento de noticias sobre los osos, el número de clientes que quieren comer su carne ha aumentado", explica al diario el responsable del negocio, Koji Suzuki. Su esposa confirma que incluso se han visto obligados a rechazar clientes. Otro restaurante de Sapporo presume también del éxito de su "consomé de oso" y en Aomori hay una población que está promoviendo la carne de oso salvaje como una especialidad gastronómica local. Quienes promueven el uso de carne de oso desde el sector reivindican que se trata de un producto de local e insisten en la utilidad de que se aproveche la carne de los animales sacrificados. ¿Es algo nuevo? Sí. Y no. Como explican Suzuki y Katsushiko Kakuta, director de un restaurante de Aomori, la carne de oso parece estar despertando un interés especial entre los japoneses, pero para ellos no es un producto nuevo. Hace cinco años en Nishimeya (Aomori) incluso abrieron un centro para procesar la carne de osos salvaje capturados en las montañas Shirakami-Sanchi. Y en 2023 en Akita instalaron ni más ni menos que una máquina expendedora que vende 250 g de carne fresca de osos capturados por cazadores de la región a 2,200 yenes. "La mayoría dice que es delicioso" . Kiyoshi Fujimoto, chef de Sapporo, confiesa que, en su opinión , "ahora hay más gente" interesada en su receta a base de carne de oso. Es más, asegura que "la mayoría de gente que lo prueba dice que es delicioso". Lo cierto es que en Japón no solo han aumentado los ataques y las víctimas. Lo han hecho también las capturas de animales, lo que ha obligado a las autoridades a afrontarse al reto de qué hacer con sus cadáveres. Chosun recuerda que, aunque en el país hay restaurantes que sirven su carne, la ley es restrictiva sobre el consumo de osos sacrificados, con lo que muchos acaban incinerados. Imágenes | Lucas Law (Unsplash) , Adam Kolmacka (Unsplash) y Suzi Kim (Unsplash) En Xataka | Un restaurante japonés ha llevado su obsesión por el pescado fresco al extremo: te permite pescarlo tú mismo - La noticia Japón tiene un problema con los ataques de osos en sus ciudades. Así que han empezado a comérselos fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .