El Día de San Sebastián es complicado explicarlo con palabras. Ni falta que hace. De eso, se encargan el ruido de los tambores y barriles que recorren las calles de Donostia, junto a la música. Qué sería el Día de San Sebastián sin música. Pieza indispensable de poner la melodía a las tamborradas son las txarangas, aquellas bandas de música formadas por vientos y percusión que a cualquiera le hacen mover el esqueleto.