Cuando se hace una escapada en coche, no solo se disfruta del destino final en sí, sino también del trayecto hasta llegar a él. Porque conducir permite descubrir paisajes y enlazar pueblos y, precisamente, en Andalucía, muchas carreteras destacan precisamente por eso. La A-397 entre Ronda y la Costa del Sol es conocida por sus vistas a la Serranía; la A-372 atraviesa el Parque Natural de la Sierra de Grazalema entre montañas y bosques; y la A-4050 recorre el Cabo de Gata entre paisajes volcánicos y el Mediterráneo. Ahora bien, en el este de la comunidad autónoma hay, además, una carretera que gana atractivo especialmente en los meses fríos. Se trata de la A-348, la cual discurre por zonas de montaña donde, en invierno , aparecen cumbres nevadas que contrastan con los pueblos blancos del recorrido. Sus curvas enlazan pequeñas localidades y tramos elevados desde los que se obtienen buenas vistas, haciendo que el recorrido sea verdaderamente interesante. La A-348 es una vía que conecta la Alpujarra granadina con la costa de Almería , siguiendo un corredor natural utilizado desde hace siglos. Se puede acceder a ella desde Granada, pasando por Lanjarón, o desde la provincia de Almería, a través de la N-340a, a la altura de Benahadux. Desde ahí, la carretera avanza de forma paralela al Valle del Andarax y bordea el extremo sur del Parque Natural de Sierra Nevada , llegando incluso a adentrarse en él en el tramo comprendido entre Fondón y Canjáyar. Este es un recorrido claramente de montaña, con un trazado lleno de curvas que enlazan localidades pequeñas y bien integradas en el entorno. Asimismo, a lo largo del camino, se suceden pueblos blancas como Almócita, Rágol, Instinción, Padules o Alhama de Almería , encajados entre laderas y terrazas naturales formadas por la acción del río Andarax y las lluvias. Con respecto al paisaje que frece esta ruta por la A-348, destaca por ser variado y cambiar a cada pocos kilómetros . Concretamente, se pueden apreciar relieves calizos, zonas de encinar y pinares de repoblación en las cotas más altas, vegetación de ribera en las llanuras aluviales y abundante matorral en las áreas más secas. Asimismo, desde distintos puntos del recorrido se obtienen vistas abiertas tanto hacia las laderas surorientales de Sierra Nevada (que en invierno aparecen muy cubiertas de nieve) como hacia la Sierra de Gádor . Además, esta carretera cuenta con varios miradores señalizados , como los de los Llanos de Laujar, Padules o el situado sobre Instinción.