La jornada contó con un núcleo musical dominado por los clásicos cumbieros de Américo y los hits de pop folclórico de Gepe. Ambos hicieron bailar al Patagual y construyeron dinámicas de interacción con el público que aumentaron su entusiasmo, que no se replicó en el humor para un León Murillo que incomodó desde lo político.