El diagnóstico parece claro: en España no se están construyendo viviendas al ritmo que el país necesita. Hablamos de un déficit de 700.000 casas, según datos del Banco de España. En los últimos 3 años han entrado en nuestro país 1.600.000 personas. España ha crecido en población más que ningún otro país europeo en este tiempo, y el problema directamente es que no hay casas para todos. Un año después de que Pedro Sánchez anunciase la creación de una empresa pública de vivienda, el gobierno ha dado ahora un primer paso, eso sí, después de años de incumplimientos con la promesa de crear hasta 184.000 viviendas públicas que no se han hecho todavía. El Consejo de Ministros creaba 'Casa 47', una empresa pública que pretende levantar un gran parque público de inmuebles destinados al alquiler a precios asequibles. 47, porque ese es el artículo de la Constitución que garantiza el derecho a una vivienda digna. Sin embargo, y aunque parece una buena noticia para asegurarnos el acceso a la vivienda, no es oro todo lo que reluce, y tendremos que esperar para ver si se trata de una promesa cumplida o no. Sea como sea, es un proyecto ambicioso que, en principio, resolverá parte de la crisis de la vivienda, pues se solventará, en parte, esa falta de oferta. Sin embargo, si tienes la enorme fortuna de encontrar un piso para comprar, sabrás que tienes que aferrarte a una hipoteca y que, para ello, debes informarte bien. Cuando decides comprar una vivienda, entras en un mundo que, hasta entonces, era totalmente ajeno y que tiene demasiadas aristas. No es para menos, porque tienes que hacer un sinfín de gestiones burocráticas que no sabes ni por dónde empezar. Lo primero, es pedir una hipoteca (a no ser que puedas comprar la casa a tocateja, lo cual es bastante improbable). Y aquí, te encontrarás con que hay muchas y de tipos variados. Por eso, es fundamental informarte con bastante antelación. Montse Cespedosa es experta inmobiliaria y en hipotecas, y a través de sus redes sociales da multitud de consejos a aquellos que quieran comprar o alquilar una vivienda, especialmente en una situación tan complicada para el acceso a la vivienda en nuestro país. “Cuando tramitas una hipoteca por encima del 80% del valor de compra, lo que muchas veces no te explican es que puedes quedar atrapado en esa hipoteca por años, sin poder mejorar las condiciones. Por ello es muy importante hacer desde el principio muy bien la operación más importante de tu vida e invertir en un buen asesoramiento” comenzaba diciendo. Así pues, recordaba a todos que no vas a poder cambiar la hipoteca de banco, a no ser que sea una “hipoteca madura, que tenga mínimo unos 3 años de antigüedad” decía. “Por ello, no te quedes con cualquier hipoteca pensando que ya la cambiarás más adelante y sobre todo negocia las comisiones de amortización y cancelaciones anticipada” avisaba. Antes de nada, se debe partir de la base de que el proyecto es a diez años vista. El Gobierno habla de un proyecto a 10 años con 13.000 millones de inversión pública, 13 cada año, a comenzar el año que viene. Dice el Gobierno que con los presupuestos prorrogados tiene ya consignado el dinero, los 1.300 millones para el año que viene. Con este proyecto, de entrada, habla de 55.000 viviendas de alquiler a precio asequible. Este año tan solo se han licitado 1.600. Dice que aportará ese paquete las 40.000 viviendas del antiguo SAREB, el banco público creado con todo ese parque de casas que los bancos y las cajas quebradas dejaron. Dice el Gobierno que las va a poner a disposición de forma inminente, aunque eso sí reconoce que la mayoría no están para entrar a vivir. Hay polémica, además, porque el abanico de rentas es muy grande. Se podrán beneficiar rentas de entre 16.800 y 63.000 euros de renta anual bruta. Ellos lo explican porque la gente por debajo de los 16.000 son vulnerables, ya tienen otras ayudas sociales y los más de 63.000 no lo necesitan. Se trata de llegar, dicen, al 60% de la población, esa clase media menguante. El precio se fijará según autonomías, según la renta media, pero el objetivo es que nadie destine más de un 30% de sus ingresos a pagar el alquiler.