Steven Spielberg y Harrison Ford forman una de las alianzas creativas más exitosas de la historia del cine. Juntos dieron vida a Indiana Jones, una saga que redefinió el cine de aventuras y consolidó a ambos como referentes absolutos de Hollywood. Sin embargo, incluso en las colaboraciones más exitosas existen decisiones difíciles, y una de las más sorprendentes ocurrió en una de las películas más queridas del director.