El Vaticano medió para que Maduro se exiliase a Rusia antes de que Estados Unidos le detuviera en el ataque a Caracas del 3 de enero

La diplomacia vaticana es famosa por sus logros y por su potencial. Con siglos y siglos de Historia, la Santa Sede ha mediado en todo tipo de conflictos, ha estado detrás de multitud de acuerdos y ha servido, también de refugio humanitario ante desastres como el Holocausto perpetrado por el nazismo. Por eso, el cargo más importante de la Curia es la Secretaría de Estado, responsable de las relaciones internacionales del Vaticano y una especie de Ministerio de Asuntos Exteriores salvando las distancias. Pietro Parolin fue el último Secretario de Estado del Papa Francisco, tuvo que hacer frente a los dos grandes conflictos que han marcado la geopolítica en los últimos años, la Guerra de Ucrania y la de la Franja de Gaza. Su papel es muy valioso también para León XIV que le ha mantenido en el cargo. En ambos conflictos, el Vaticano se ha ofrecido como agente mediador. Francisco reconoció el estado palestino antes de esta guerra y, cuando estalló, se esforzó en tender puentes entre ambas naciones y se mostró profundamente humano con la situación de los gazatíes. El Vaticano aboga por una solución de dos estados como la única viable para resolver el conflicto, algo que se ha encargado de apuntalar León XIV, que hace poco mantuvo una reunión con Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, encargada de gobernar el pseudoestado palestino, además de una visita al Líbano que buscó "ser artífice de la paz", un lema que se aplican los cristianos de la zona, agentes de paz en cada uno de los países de ese polvorín que es Oriente Medio. El destacado papel de la Iglesia en el conflicto en Tierra Santa está muy claro, pero también el Vaticano ha participado en el camino hacia la paz en Ucrania. En este caso, Parolin ha tenido un papel destacado, manteniendo reuniones y conversaciones con Ucrania y Rusia e incluso ofreciendo el Vaticano como el lugar en el que mantener negociaciones de paz. Ahora, el Secretario de Estado ha confirmado que la Santa Sede trató de conseguir una solución para evitar la violencia en Venezuela. La información de algunos medios norteamericanos era que el Vaticano trató de negociar un exilio del líder chavista, Nicolás Maduro, cabeza del régimen hasta el pasado 3 de enero cuando un grupo de Navy Seals americanos le arrestaron y le llevaron a Nueva York desde su residencia de Caracas. El destino del venezolano, sería Rusia, país con el que ya estaba en contacto Parolin. El Secretario de Estado ha asegurado que buscaba con ello evitar cualquier derramamiento de sangre, llegando a un acuerdo con diferentes representantes del régimen, entre ellos Maduro. Finalmente, el acuerdo no fructificó y fue Estados Unidos el que se llevó por la fuerza al dictador. Parolin ha declarado que la situación es delicada y el nivel de incertidumbre demasiado alto, deseó que "evolucione hacia la estabilidad, hacia una recuperación económica porque la situación es muy precaria, la gente sufre". Además, el cardenal italiano ha asegurado que es necesaria una democratización del país. El Papa se ha pronunciado varias veces sobre la situación en el país latinoamericano pidiendo que se respete la voluntad de los venezolanos y que se busquen soluciones pacíficas alejadas de intereses partidistas.