La alegría de un nuevo jubilado resuena con especial entusiasmo el pasado 25 de abril de 2025. Justo, un agricultor que cumplió 62 años el pasado día 22, ha recibido su primera pensión apenas tres días después de su retiro oficial. La sorpresa y la emoción han marcado la jornada para este trabajador, que no esperaba ver el ingreso en su cuenta bancaria con tanta celeridad. "Lo que yo no podía pensar ni imaginar es que hoy, día 25, se pudiera encontrar mi pensión en el banco", ha señalado, visiblemente satisfecho por el comienzo de esta nueva etapa vital. El camino hacia la jubilación comenzó para Justo el pasado 10 de diciembre, cuando pasó el tribunal médico. Sin embargo, su retiro no se hizo efectivo hasta el día de su 62 cumpleaños. Detrás de esta "buena y maravillosa pensión", como él mismo la califica, hay una larga trayectoria laboral. "Han son muchísimos años los que yo llevo trabajando, llevo más de 35 años cotizando a la Seguridad Social", explica. Su caso es particular, ya que ha cotizado en dos regímenes al mismo tiempo, el general y el de autónomos, lo que ha contribuido a asegurarle una prestación sólida para su retiro. Una de las claves de este proceso, según relata Justo, fue el apoyo de una buena amiga que le acompañó al tribunal médico. Su gratitud hacia ella es tan grande que ha decidido tomar una medida excepcional. "Gracias a ella, yo hoy día me puedo considerar dentro de las personas jubiladas y pensionistas", afirma. Por ello, ha anunciado su intención de recompensarla de una forma muy especial en cuanto reciba su primera mensualidad completa. Aunque la primera paga ha sido de un importe reducido al corresponder solo a unos pocos días de abril, Justo ya tiene planes. "El mes que viene, que ya cobraré el mes entero, ya, posiblemente, le asigne una paga vitalicia mientras yo viva a esta amiga mía", ha declarado. Este gesto subraya la importancia que tuvo para él ese acompañamiento en un momento decisivo. Con la jubilación confirmada y la pensión en su cuenta, Justo ha decidido cambiar sus planes de futuro. Atrás queda la idea de expandir su actividad agrícola. "No voy a coger más terreno, como yo tenía previsto de coger más finca para seguir cultivando", confirma. Su nuevo objetivo es claro y sencillo: "Lo que voy a hacer es descansar tranquilamente y sobrellevar la única finquilla pequeña que tengo". Este nuevo capítulo en la vida de Justo marca un punto de inflexión, dejando atrás décadas de trabajo en el campo para abrazar una merecida tranquilidad. Su historia no solo es un testimonio de la alegría que acompaña al retiro, sino también un ejemplo de profunda gratitud. "Estoy muy contento, ¿qué puedo decir?", concluye con una sencillez que resume su estado actual: la felicidad de quien empieza a disfrutar de los frutos de una vida de esfuerzo.