Rogelio Villalba, abogado: "Heredar y donar son mundos fiscales distintos, antes de mover un euro hay que conocer la norma autonómica; en Madrid puede salir gratis y en Cataluña costar miles"

Dar dinero a un amigo o a la familia puede parecer sencillo, pero un descuido puede convertir un gesto de ayuda en un problema inesperado. El abogado Rogelio Villalba, a través de su canal de YouTube Asepyme, ha explicado una clave fundamental que puede suponer un ahorro de miles de euros en la transmisión de bienes. La diferencia reside en el impuesto de sucesiones y donaciones y, concretamente, en el lugar donde se tributa en cada caso, un factor que puede cambiarlo todo. Villalba lo explica de forma clara y directa: "En herencias se tributa donde vivía el fallecido; en donaciones, donde quien recibe". Esto significa que el coste fiscal de una herencia está ligado a la comunidad autónoma del difunto, mientras que en una donación, el impuesto depende de la residencia fiscal del beneficiario. El abogado subraya las enormes diferencias que esto genera, ya que "en Madrid puede salir gratis y en Cataluña costar miles de euros". Este simple factor geográfico puede hacer que recibir el mismo bien sea una operación casi sin coste o, por el contrario, una carga tributaria muy elevada. Otro aspecto relevante que se aborda es la situación de donar bienes que se han revalorizado con el tiempo, como puede ser una propiedad inmobiliaria. En estos casos, resulta crucial planificar la operación para optimizar la carga fiscal, ya que pueden entrar en juego otros impuestos además del de donaciones. Para ilustrar el impacto de la planificación fiscal, Rogelio Villalba también expone un caso práctico sobre una pareja que donó su vivienda valorada en 300.000 euros. Dependiendo de la comunidad autónoma del receptor y de las bonificaciones aplicables, el coste fiscal de esa donación podría variar desde una cifra simbólica hasta decenas de miles de euros. El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) publicaba el pasado mes de juvio la ley que eleva del 25% al 50% la bonificación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD) en operaciones entre hermanos, tíos y sobrinos. La nueva normativa, entraba en vigor días después, aprobada en la Asamblea de Madrid con el apoyo del PP y Vox. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso calcula que esta medida beneficiará anualmente a unos 14.000 ciudadanos, propiciando un ahorro fiscal conjunto de 140 millones de euros. Con esta, ya son 32 las bajadas de impuestos aprobadas en la región desde 2019 por los ejecutivos presididos por Ayuso. La modificación del Texto Refundido de las Disposiciones Legales de la Comunidad de Madrid amplía la bonificación a todo el grupo III de parentesco. Esto incluye, además de hermanos, tíos y sobrinos, a bisabuelos y bisnietos. Además, la ley introduce una bonificación del 100% en el impuesto para las donaciones esporádicas entre particulares que sean inferiores a 1.000 euros. Como consecuencia, se elimina la obligación de presentar autoliquidación por debajo de esa cuantía. También se suprime el requisito de otorgar un documento público ante notario para las donaciones de hasta 10.000 euros. Desde la Comunidad de Madrid ilustran el impacto con ejemplos prácticos. Así, dos hermanos que hereden de otro hermano fallecido una vivienda de 200.000 euros y 100.000 euros en ahorros evitarán el pago de más de 15.600 euros cada uno. Este ahorro supone casi 7.850 euros más por persona en comparación con la bonificación anterior. En otro supuesto, cuatro sobrinos que hereden de su tío una vivienda habitual valorada en 250.000 euros y 100.000 euros en cuentas se ahorrarán ahora más de 7.200 euros cada uno. Esto representa el doble que en la actualidad o, lo que es lo mismo, casi 3.620 euros más de ahorro para cada heredero.