Respecto a la clasificación de viviendas, la CAASD indica que estas se organizan según su condición social en categorías de R1 a R6. Señala que el precio del metro cúbico es el mismo en esas categorías y que lo que varía es el cupo básico. En términos prácticos, sostiene que la factura residencial promedio no varía, ya que los hogares no fueron impactados por el ajuste tarifario.