El director de la DGT, Pere Navarro, ha confirmado que los agentes de Tráfico denunciarán a los conductores que no utilicen la nueva baliza V16 en caso de incidencia en carretera. Esta medida, que entra en vigor de forma inmediata, pone fin a cualquier posible periodo de gracia para la adaptación a un dispositivo que es obligatorio desde el pasado 1 de enero de 2026 en sustitución de los tradicionales triángulos de emergencia. Las declaraciones de Navarro, realizadas durante la jornada 'Innovación urbana. Movilidad Sostenible y Smart Cities', suponen un cambio de criterio radical respecto a lo comunicado por el propio Gobierno hace apenas una semana. El máximo responsable de Tráfico ha sido tajante: "si no colocas la baliza V16, te van a denunciar". Esta afirmación contradice directamente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien había asegurado que se mantendría la flexibilidad durante un "periodo razonable" y que "no tenemos ningún afán sancionador". La nueva postura de la DGT, sin embargo, elimina cualquier tipo de moratoria para los conductores. Navarro ha justificado el fin de la flexibilidad argumentando que los conductores han tenido un "tiempo cómodo" para adaptarse. La norma fue oficializada con el Real Decreto 1030/2022, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 20 de diciembre de 2022, por lo que es importante consultar la lista de balizas V16 homologadas por la DGT. No llevar la baliza V16 en el vehículo se considera una infracción leve con una multa de 80 euros. Sin embargo, no colocarla en la carretera en caso de emergencia se tipifica como infracción grave, y podría incluso acarrear penas de prisión si de ello se derivan accidentes con heridos o fallecidos, por lo que es crucial entender que una activación accidental de la baliza también puede ser sancionable. Pese a la contundencia de la medida, el director de la DGT ha querido matizar que "el objetivo final es salvar vidas y no poner multas". Esta regulación afecta a un parque móvil de casi 30 millones de vehículos en España y busca reducir los atropellos en carretera. La obligatoriedad de la baliza V16 ha estado envuelta en controversia desde el principio, con críticas sobre la falta de visibilidad en ciertas condiciones, su precio o el fraude con dispositivos no certificados. A esto se suma la preocupación de la propia Guardia Civil, que ha alertado sobre robos a conductores vulnerables localizados a través de la señal del dispositivo. De hecho, la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha llegado a calificar la baliza como un nuevo "conejo de la chistera de la DGT", poniendo en duda su verdadera eficacia para mejorar la seguridad vial y desmintiendo que se vayan a realizar registros masivos para multar.