La edad media del matrimonio roza ya los 40 años en los hombres españoles

En España el matrimonio se retrasa cada vez más, hasta el punto de que la edad media al casarse en los hombres ya roza los 40 años. Según los datos más recientes del INE, en 2024 los varones contrajeron matrimonio con una media de 39,8 años , mientras que las mujeres lo hicieron con 37,2. Por poner las cifras en contexto, la edad media de matrimonio en 1980 era de 25,5 años Cabe destacar, eso sí, que la estadística oficial incluye segundos y terceros matrimonios, lo que eleva de forma importante la media. Si se atiende exclusivamente a las primeras nupcias, el dato se reduce hasta los 36,3 años en el caso de los hombres, una cifra que, aun así, sitúa a España a la cola de Europa en esta estadística, solo por detrás de Islandia (37,1), según los registros de la Unece. Ese mismo organismo muestra que este retraso es una tendencia generalizada en el mundo desarrollado , aunque el caso español resulta especialmente llamativo. En 2005 más de una decena de países europeos —como Suecia (34,7 años), Alemania (32,6) o Reino Unido (31,7)— registraban una edad media del primer matrimonio masculino superior a la de España (31,5), que en apenas 20 años los ha superado a todos. Esta evolución se reproduce de forma muy similar en las mujeres, que en algo menos de 40 años han añadido 13 años a su edad media de matrimonio. En 1980 se situaba en 24,26 años; a comienzos de los 2000, en 28,93; y ha seguido aumentando hasta los 37,2 actuales. Cabe mencionar que las cifras para ambos sexos son muy parecidas en todas las comunidades autónomas, y que apenas muestran diferencias entre población española y extranjera. Eso sí, como se aprecia en la serie histórica, aunque la tendencia al alza arranca hace cincuenta años, el verdadero punto de inflexión se produce con el cambio de siglo. Entre 1975 y 2000, la edad media de matrimonio en ambos sexos pasó solo de 25 a 30 años, mientras que desde entonces el aumento se ha acelerado hasta alcanzar los 38,5. A ello ha contribuido, por supuesto, el incremento de los divorcios —y, con ellos, de los segundos y terceros matrimonios—, aunque, como se ha visto, la edad media en las primeras nupcias tampoco se sitúa muy por debajo. Este retraso se produce, además, en un contexto en el que el matrimonio ha perdido peso como marco principal de la vida familiar. Mientras que en 1980 solo el 3,9% de los nacimientos correspondía a madres no casadas, en 2024 esa proporción se sitúa ya en torno al 50% , según los datos del INE, un cambio profundo que además ha ido acompañado de un desplome histórico de la natalidad. España se sitúa actualmente en el vagón de cola de Europa en número de hijos por mujer, con una tasa de fecundidad de 1,10. Por poner estos datos en contexto, solo el microestado de Andorra (1,00) y la devastada ucrania (0,99) presentan cifras peores en el continente. Desde 2008, el numero de bebés se ha reducido un 40% , y en la actualidad nacen casi la mitad de los bebés necesarios para garantizar el relevo poblacional. De hecho, el país ibérico encadena ocho años en los que muere más gente de la que nace, y uno de cada tres bebés es ya de madre nacida en el extranjero.