El ciclo electoral autonómico que empezó en Extremadura en los últimos días de 2025 ha deshecho la igualdad con la que Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo terminaron el año. El agridulce éxito extremeño del PP y el batacazo del PSOE en el momento de mayor fragilidad parlamentaria del Gobierno se han trasladado a sus expectativas de cara a las elecciones generales, que Sánchez se resiste a adelantar. Los populares han ampliado su ventaja y se colocan 3,5 puntos por encima de los socialistas, que se sitúan en su peor estimación de voto desde las elecciones de 2023. Además, con su recuperación, Feijóo logra frenar en seco a Vox tras un año de crecimiento sostenido.