Cientos de aficionados del Celta se pintaron este domingo las uñas como muestra de solidaridad hacia el internacional Borja Iglesias, quien recibió insultos homófobos tras el último partido de Liga que su equipo disputó en el Sánchez Pizjuán. Muchos de ellos viajaron al estadio con las uñas pintadas desde casa y otros lo hicieron en los aledaños para unirse a la iniciativa.