De Plácido Domingo a Julio Iglesias

El aquelarre que le han montado a Julio Iglesias , como el que antes le montaron al difunto Adolfo Suárez, como el que en su día le montaron a Plácido Domingo (y en el más inmediato futuro estos aquelarres no harán sino multiplicarse), no son una mera expresión más de la llamada «cultura de la cancelación». El dogma roussoniano de la «inmaculada concepción del hombre», piedra angular del liberalismo, ha entablado coyunda en esta fase putrescente de la modernidad con cierta versión paródica de la «lucha de clases», resolviéndose en «inmaculada concepción de la mujer», quien por el mero hecho de serlo se convierte en alguien incapaz de mentir, incapaz de actuar aviesamente, incapaz de urdir mezquindades o vilezas; y... Ver Más