Europa ante el nuevo orden de Trump

Se cumple el primer aniversario del segundo mandato de Donald Trump y, con él, el primer año de un nuevo orden mundial caracterizado por el autoritarismo, la primacía de la fuerza y la ruptura deliberada de los consensos multilaterales. Europa no ha quedado al margen de este giro. Muy al contrario, la Unión Europea se ha convertido en uno de los objetivos preferentes del nuevo inquilino de la Casa Blanca. La nueva estrategia de seguridad del Gobierno estadounidense, llamada a marcar su política exterior en los próximos años, supone un golpe frontal contra la UE, a la que retrata como una región en decadencia. Se la acusa de socavar la libertad y la soberanía, de pisotear principios democráticos para reprimir a la oposición y de conducir, a través de su política migratoria, a la desaparición de la civilización europea. No es una retórica inocente. A estas descalificaciones se suma un intento explícito de dividir Europa mediante el apoyo a los llamados “partidos patrióticos”, eufemismo tras el que se esconden las formaciones de extrema derecha.