Los primeros síntomas de que la vida en el Real Murcia no puede ser perfecta se vieron hace una semana en Nueva Condomina frente al Hércules. Con todo a favor, los granas dejaron escapar dos puntos. Y, aunque no se puede poner un 'pero' a la trayectoria del equipo de Colunga, el pinchazo frente a los alicantinos era un aviso, especialmente si el objetivo sigue siendo alcanzar el primer puesto. Un aviso que vino acompañado de dos fichajes de nivel. Porque justo unos días después llegaban el central Óscar Gil y el extremo Víctor Narro, demostrando que el Real Murcia no va de farol en esta segunda vuelta. Pero, una semana después del aviso del Hércules, llegó un aviso todavía más preocupante. Y es que en Can Misses, el Real Murcia firmó el peor partido de la 'era Colunga', un partido que ya en el descanso se había puesto muy cuesta arriba por los goles de Davo en el minuto 13 y de Iago Indias al borde del descanso (47).