Cada vez se tiene más presente la importancia de la salud mental en el biestar general de una persona. Y es que, al igual que cuando tenemos una gripe acudimos al médico para que nos dé un diagnóstico y su tratamiento adecuado, los problemas de salud mental también deben tratarse con profesionales capacitados para ello , es decir, psicólogos y psiquiatras. Según la Organización Mundial de la Salud ( OMS ), «las afecciones de salud mental comprenden los trastornos mentales y las discapacidades psicosociales, así como otros estados mentales asociados a un alto grado de angustia, discapacidad funcional o riesgo de conducta autolesiva». Entre todas ellas, la ansiedad, la depresión y el estrés son de las más comunes a día de hoy, «se calcula que un 4,4 % de la población mundial padece actualmente un trastorno de ansiedad» , tal como indica la OMS . Aunque cada persona puede experimentarla de una manera diferente y hay tipos diferentes de ansiedad, los síntomas más comunes suelen ser: dificultad para concentrarse o tomar decisiones, irratibilidad, tensión o inquietud, palpitaciones, náuseas o malestar abdominal, sudoración, temblores, trastornos del sueño y sensación de peligro inminente o de pánico, según la citada fuente. Otra de las características de quienes sufren ansiedad o estrés es lo que muchos conocen como sobrepensar o tener pensamientos rumiativos , lo cual hace que analicemos reiteradamente ciertas ideas, recuerdos, preocupaciones, etcétera, causando agotamiento mental e incluso físico. Como indicamos, este tipo de problemas de salud mental deben tratarse con un profesional pero, para momentos puntuales, algunos consejos o prácticas que vienen precismanete de psicólogos pueden ayudarnos a calmarnos en un momento determinado. Buscando dar algunas soluciones para las personas que sobrepiensan, la psicóloga clínica Marisa Viteri ha compartido en sus redes sociales las prácticas que recomienda a sus pacientes en consulta. En concreto, Viteri da tres ejercicios que podemos hacer para evitar sobrepensar: Al primero lo llama 'Pensamieto o problema'; con él plantea que esa persona se pregunte si lo que está pensando es un problema real o no: «Si el problema es real: escribe una mini acción. Si es un pensamiento: respóndete esto: 'Esto no es un problema que tenga que resolver, es solo ruido mental. No lo voy a alimentar más' ». El segundo ejercicio consiste en hacer un pequeño diario con dos columnas, poniendo en la primera 'Lo que pienso' y en la segunda 'Otra forma de verlo': «Hazlo con dos o tres pensamientos al día. Esto entrena al cerebro a no tomar la primera versión del pensamiento como verdad absoluta ». Por último la tercera práctica se titula 'Una micro-acción rompe el hielo': «Para cuando estás atrapada en la cama dándole vueltas al mismo tema. Haz esta microactividad con atención plena, sin el móvil». Y recomienda hacer alguna de estas entre tres o cinco minutos : «Caminar dentro de casa contando 30 pasos. Lavar los platos conscientemente sintiendo el agua y el jabón. Doblar tres prendas de ropa. Estirarte completamente enfocándote en la sensación del cuerpo. Esto va a bajar la intesidad y te devulve la sensación de control», explica la psicóloga. Además, Marisa Viteri recuerda que estas técnicas no reemplazan la sesión de terapia, «pero puede ser un gran aliado en esos momentos», se puede leer en su publicación de Instagram.