La montaña aragonesa se ha cobrado una nueva vida este fin de semana. Un hombre que practicaba snowboard ha fallecido en la tarde de este domingo tras ser sepultado por un alud de nieve en el barranco de Puimestre, en el término municipal de Benasque (Huesca). El suceso ha ocurrido en una zona fuera de pistas, próxima a la estación de esquí de Cerler, confirmando los peores presagios en un Pirineo que se encuentra en una situación de riesgo elevado. La víctima se encontraba junto a otra persona, que por fortuna no se ha visto afectada por la avalancha y ha podido dar la voz de alarma. El temporal de nieve que afecta a la Península durante los últimos días ha creado un escenario de alto peligro, siendo esta la primera víctima mortal que se cobra, pero la quinta en el Pirineo aragonés en menos de un mes, lo que ha encendido todas las alarmas entre las autoridades y los aficionados a los deportes de invierno. La alerta se ha recibido sobre las 14:00 horas, cuando el personal de la propia estación de Cerler ha comunicado al 112 Aragón que se habían producido dos pequeños aludes en la zona y que una persona había quedado semienterrada bajo la nieve. De inmediato, se ha activado un completo dispositivo de emergencia para intentar salvarle la vida. Hasta el lugar se han desplazado efectivos de los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil con sede en Benasque, junto a personal de la estación. También se ha movilizado el helicóptero del 112, pero los esfuerzos han resultado en vano. El deportista ha sido rescatado inconsciente y, a pesar de las maniobras de reanimación, los servicios sanitarios no han podido hacer nada por salvar su vida. Este trágico suceso no es un hecho aislado. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene activo durante toda la jornada del domingo un aviso amarillo por riesgo notable de aludes, que corresponde a un nivel 4 sobre 5, en una cota por encima de los 1.800 metros en los macizos del Alto Gállego, Sobrarbe y Ribagorza. La situación es de una inestabilidad muy marcada que invita a extremar la precaución. De hecho, el riesgo es tan presente que durante la jornada del sábado se ha mantenido cerrada la carretera A-139, en el tramo entre los kilómetros 65 y 72, a la altura de Benasque, precisamente por el peligro de avalanchas. Aunque la vía se ha reabierto, las autoridades insisten en la importancia de no abandonar las zonas seguras y balizadas de las estaciones de esquí. Con este fallecimiento, la cifra de víctimas mortales por aludes en el Pirineo aragonés asciende a cinco en menos de un mes. La trágica lista comenzó el pasado 29 de diciembre, cuando tres personas que practicaban esquí de montaña perdieron la vida en la ladera oeste del pico Tablato, en la zona del Balneario de Panticosa. Apenas unos días después, con el inicio del nuevo año, la montaña volvía a teñirse de luto. El 1 de enero, la Guardia Civil rescataba el cuerpo sin vida de otro hombre que había sido sepultado por una avalancha en la zona de Urdiceto, en el Valle de Bielsa. Esta acumulación de accidentes fatales en tan poco tiempo subraya las peligrosas condiciones actuales de la nieve y la necesidad de actuar con la máxima prudencia.