El Gobierno encarga la actualización del proyecto caducado de 2010, que preveía soterrar la calzada en el cruce con la carretera del Aeropuerto El Ayuntamiento de Córdoba pidió hace 15 años que la Variante Oeste continuara hasta la carretera de Trassierra, para dar servicio a la expansión de la ciudad que ahora se está consolidando La empresa de ingeniería Ayesa vuelve a tener en sus manos la definición de la zona oeste de la ciudad de Córdoba. El Ministerio de Transportes ha vuelto a encargar a esta compañía la redacción del proyecto de obra para la construcción de la segunda fase de la Variante Oeste de Córdoba. Ayesa ya hizo este mismo trabajo en 2010. Aquel proyecto caducó, ya que ni el Gobierno de Mariano Rajoy, primero, ni el de Pedro Sánchez, después, lo incluyó en sus presupuestos para ejecutarlo. Ambos argumentaron problemas, ya resueltos, con la Junta de Andalucía, ya que había que firmar un convenio: el plan es enlazar una carretera estatal con otra autonómica, la A-431 (Córdoba-Lora del Río). En estos 15 años, Córdoba ha cambiado más de lo que parece. La ciudad ha ido creciendo urbanísticamente hacia el oeste, a donde se han mudado ya miles de vecinos. Sus necesidades de movilidad provocan, casi a diario, grandes colapsos de tráfico en zonas como la rotonda de Hipercor. El objetivo de la Variante Oeste, construida en su totalidad, era sacar al tráfico pesado del interior de la ciudad, mejorar la conexión de la carretera de Palma del Río con las dos autovías que rodean a Córdoba y también aliviar las congestiones diarias. El proyecto que tiene que redactar ahora Ayesa durante los dos próximos años tendrá que resolver muchas de estas dudas. La actualización del proyecto de 2010, eso sí, tiene algunas puntualizaciones. Ambas tienen que ver con su principio y con su final. Al principio, la segunda fase conecta con la actual al cruzar la carretera del Aeropuerto. Entonces estaba previsto el soterramiento de la Variante Oeste. La carretera del Aeropuerto quedaría en superficie y formando una especie de rotonda para garantizar los accesos. Ahora, el Ministerio plantea que el proyecto debe minimizar las “afecciones”. Que es una forma de decir que debe ser más barato. Por eso, propone que se mantenga la rotonda actual. O que se diseñe un viaducto para que el tráfico no tenga que frenar al conectar con la carretera del Aeropuerto. La segunda precisión tiene que ver con su final, en el cruce con la carretera de Palma del Río a la altura de Las Palmeras. Ahí se ha diseñado una rotonda de 120 metros de diámetro, un gran nudo. El objetivo es no hipotecar el futuro. Y el futuro fue propuesto antes de 2010 por el Ayuntamiento de Córdoba. El Consistorio planteó alegaciones al proyecto original, que ya ha caducado, para que la Variante Oeste continuara hasta la carretera de Trassierra. El Ayuntamiento tenía en la cabeza el PGOU y las urbanizaciones que se están construyendo ahora. El objetivo pasaba por lograr que pudieran tener acceso a la Variante Oeste y su tráfico no saturara la Ronda Oeste. Ahora, el Gobierno plantea una megarotonda con el objetivo de que en un futuro se pudiera construir esa tercera fase de la carretera, y que se conectase también con la A-431. Esa futura carretera rodearía la barriada de Las Palmeras y Huerta de Santa Isabel Oeste, hasta conectar con la carretera de Trassiera. Es un proyecto complejo, pero menos que el actual, que tiene que unir dos carreteras, rodear el Parque Joyero y superar, por dos veces, las vías del tren. Aparte, en el cambio de la ciudad en todos estos años los redactores de este proyecto se topan con otro problema: justo junto a la rotonda actual en la carretera del Aeropuerto hay al menos cinco parcelaciones. El plano que distribuyó el Ministerio al anunciar la obra dibujaba justo por encima de las viviendas el trazado de la autovía. Y eso solo significa que habrá que expropiar esas casas. Estos procesos de expropiaciones son mucho más complejos cuando se trata de edificaciones. El Gobierno tiene que desarrollar unos trámites especiales como los que ejecutó cuando decidió ampliar la pista del Aeropuerto de Córdoba. El Ministerio ha adjudicado este nuevo proyecto a Ayesa por 1,9 millones de euros. En 2010 ya se gastó 1,5 millones en el proyecto que ya ha caducado, y que Ayesa tiene que actualizar. El plazo es de 24 meses. Es decir, en 2028 se sabrá qué va a pasar con esta carretera, que tiene que definir el futuro de la zona oeste de la ciudad de Córdoba. Ese, no obstante, no será el año del inicio de la obra. Cuando el Gobierno tenga el proyecto definitivo, que intentará que no cueste más de 50 millones de euros, habrá que visarlo y licitarlo. Pero no podrá hacerlo hasta que no libre una partida presupuestaria que garantice su construcción y hasta que no disponga del suelo necesario para ejecutarlo. Es decir, hasta que no culmine las expropiaciones previstas. El inicio de los trabajos podría irse sin ser pesimista al año 2030.