La circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía se encuentra totalmente interrumpida este domingo después de que dos trenes de alta velocidad hayan descarrilado a la altura de Adamuz, en la provincia de Córdoba. El suceso involucra a un convoy de la compañía Iryo y otro de Renfe, y la última información confirma que hay al menos dos fallecidos. El incidente se ha desencadenado cuando un tren de Iryo, que cubría la ruta Málaga-Madrid, ha sufrido un descarrilamiento. Como consecuencia, parte del convoy ha invadido la vía adyacente, por la que en ese momento circulaba un tren de alta velocidad de Renfe que realizaba el trayecto Huelva-Madrid. El impacto ha provocado que este segundo tren también se saliera de la vía, dando lugar a un escenario insólito en la red de alta velocidad española. Aunque la prioridad absoluta en estos momentos es atender a los pasajeros, ya se ha anunciado la apertura de una investigación oficial para esclarecer las causas del accidente. Las pesquisas se centrarán en determinar el motivo del descarrilamiento inicial del tren de Iryo, un hecho que ha desencadenado el posterior incidente. Se analizarán todos los factores, desde el estado de la vía hasta posibles fallos en el material rodante o en los sistemas de señalización. Las próximas horas serán cruciales para conocer el alcance real del suceso y para que Adif, Renfe e Iryo ofrezcan un horizonte temporal para la recuperación de la normalidad en un día negro para la alta velocidad española.