Madrid se 'descuelga' del pasado y retira los cables del Teleférico

No se puede hacer tortilla sin romper los huevos. Para modernizar el Teleférico de Madrid, el ayuntamiento debe empezar por retirar el antiguo cableado. Esta semana, uno de los iconos de la ciudad se 'descuelga' del pasado para volver a funcionar. Los madrileños se despiden así del sistema de cables que durante décadas ha sobrevolado la Casa de Campo hasta Pintor Rosales, testigo de miles de trayectos suspendidos en el cielo. Desde este martes, el consistorio comienza a desmontar el cableado instalado en 1969, como primer paso de un proceso de renovación con el que el Teleférico busca adaptarse a los estándares actuales de seguridad y funcionamiento, tras la inspección que obligó a su cierre en 2022 al detectarse problemas estructurales. De ahí que la reforma incluya la incorporación de nueva tecnología y la renovación de las estaciones para adecuarlas a criterios actuales de accesibilidad y sostenibilidad, tal y como apuntan desde Cibeles. El proyecto pasa por sustituir el sistema bicable por uno monocable, con un total de 47 nuevas cabinas panorámicas diseñadas, en la factoría de Doppelmayr en Suiza, y con capacidad para transportar a diez personas cada una. Para poder acometer este cambio resulta clave la retirada del cableado existente que, en palabras del área que dirige Borja Carabante, «permitirá separar toda la infraestructura aérea de las estaciones terminales, que mantenían en pie el antiguo sistema de 1969». Una vez concluida esta fase, el Ayuntamiento de Madrid, junto a la Empresa Municipal de Transportes (EMT), comenzará a desarrollar las nuevas bases de las torres y a introducir equipos más modernos, como motores eléctricos, que se ubicarán en las estaciones de Pintor Rosales y Casa de Campo . En paralelo, se actuará sobre los edificios terminales con un diseño arquitectónico «integrado» en el entorno y con una mejora de las condiciones de accesibilidad en los accesos a ambas estaciones. Para adaptarse al nuevo sistema, también se ejecutará una acometida eléctrica ajustada a la demanda real de esta infraestructura. Además, la futura instalación incorporará sensores inteligentes en cabinas y pilonas para garantizar una mayor seguridad, con sistemas de análisis de flujos y alertas, así como protocolos avanzados de ciberseguridad y una integración digital que permitirá disponer de información del servicio en tiempo real. Con la reforma integral, el Teleférico no solo se modernizará desde el punto de vista tecnológico. También lo hará desde el medioambiente y accesibilidad. En este sentido, el proyecto prevé una reducción de emisiones asociadas al diseño de la infraestructura y una mejora en la gestión y optimización del consumo energético, con el objetivo de disminuir la huella de carbono y reforzar su integración en la Casa de Campo. Asimismo, el consistorio explica que la renovación va encaminada a ofrecer un servicio más accesible e inclusivo, con señalización clara, apoyo cromático y pavimentos diferenciados para facilitar los recorridos dentro de las estaciones. Todos estos cambios se materializarán una vez concluya la reforma integral del Teleférico de Madrid, cuya finalización está prevista para 2027, momento en el que el servicio volverá a operar con un sistema completamente renovado y volver a convertirlo «en uno de los referentes turísticos más visitados de Madrid». Para ello, el gobierno de José Luis Martínez-Almeida ha realizado una inversión de más de 26 millones de euros.