En un deporte minoritario, Jordi Ramón Ferragut (Sóller, 1999) consiguió hacerse un hueco que, a base de cavar, terminó convirtiéndose en todo un hoyo. El trabajo y la constancia del 'solleric' se han visto recompensados después de pasearse por la élite del voleibol europeo. Sus temporadas en Alemania (con el Herrsching) y en Francia (con el Narbona) le valieron para atraer la atención de los ojeadores italianos.