En España, los médicos que atienden a pacientes con infecciones graves , que pueden ir desde virus respiratorios hasta enfermedades tropicales, de transmisión sexual o bacterias, no tienen un MIR para ello. La mayoría son especialistas en Medicina Interna, aunque también los hay en Medicina Preventiva. Por ello, los infectólogos, encabezados por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), llevan años reclamando la creación de esta especialidad médica , algo que parece estar ahora más cerca que nunca pero que ha abierto una guerra entre los profesionales. Recientemente, el grupo de trabajo del Ministerio de Sanidad al que se le había encargado evaluar si enfermedades infecciosas necesitaba una especialidad MIR o si bastaba con un área de capacitación específica (ACE), que implica menos tiempo de formación y se incluye dentro de la de otras especialidades, ha emitido un dictamen favorable sobre la primera opción. Es decir, se aboga por que los médicos que obtienen plaza tras el examen MIR puedan formarse en esta rama durante cinco años . Ahora es la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud la que lo debe decidir en base a este informe técnico. Los infectólogos recibieron este informe con enorme satisfacción, pues respalda la que desde hace años es su principal reclamación . Pero la alegría ha durado poco, tras hacer público su rechazo a que se cree esta especialidad las sociedades de internistas y preventivistas. La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) emitió un comunicado en el que reafirmaba «el papel central de la Medicina Interna en la atención integral de los pacientes con enfermedades infecciosas«. En el mismo, aseguraba que son estos especialistas los que »asumen de forma habitual la asistencia de la mayoría de las infecciones atendidas en el ámbito hospitalario«. En la misma línea, la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS) aseguró que la creación de la especialidad de infecciosas conllevará una fragmentación asistencial , tendrá un impacto negativo en recursos humanos, incrementará los costes para el sistema y dará lugar a problemas competenciales. «Somos varias las sociedades científicas que no vemos contenido suficiente como para crear una nueva especialidad, con todos los recursos que ello supondría y que no aportaría mucho más», expone Inmaculada Salcedo, portavoz de la mencionada sociedad, a ABC. Unos argumentos con los que discrepan profundamente los infectólogos de la Seimc. «No entendemos en qué fragmenta o cambia el mapa asistencial el hecho de que los especialistas que trabajan en los 105 servicios y unidades de infecciosas que hay en España, en lugar de tener que formarse por su cuenta tengan un MIR y por tanto mejor calidad», asevera su presidente, Javier Membrillo. Tampoco comprende por qué consideran negativo que en lugar de los dos años de formación que tendrían si se opta por un área de capacitación específica, los profesionales tengan cinco. Esto último, además, derivaría en que España tuviera «pseudoespecialistas» en infecciosas, pues la formación en nuestro país se quedaría por debajo de la que tienen la mayoría de los países europeos, lamenta Membrillo. Un informe de la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS) constata esta realidad: de los 35 países europeos analizados, 27 cuentan con una especialidad médica en enfermedades infecciosas, como Francia, Italia o Reino Unido; mientras que en otros 7 se cuenta con una subespecialidad, el equivalente al área de capacitación específica, como Grecia o Países Bajos. La propuesta de los infectólogos pasa por que cada año se oferten 35 plazas MIR para los médicos que se quieran formar en esta especialidad, una cifra que les parece más que asumible. «No estamos hablando de una guerra entre médicos, estamos hablando de atender la salud de todos los españoles, de si cuando un paciente tiene un infarto quiere le atienda un especialista en Cardiología o Medicina Interna, o si tiene un ictus, un especialista en Neurología», prosigue el presidente de la Seimc, que defiende: «Es fundamental que las infecciones graves las atiendan especialistas en ellas». Pero el resto de especialistas creen que las unidades de infecciosas «funcionan muy bien coexistiendo con Preventiva e Interna», refuerza por su parte Inmaculada Salcedo. Para que haya necesidad de crear una nueva especialidad, insiste, debe haber contenido que no se enseñe en otras que ya existen, pues creen que la mayoría del mismo está ya presente en las que actualmente se ofertan. «Entendemos que la vía es un área de capacitación específica», persevera. Los preventivistas denuncian del mismo modo que la creación de un nuevo MIR tendría un impacto económico «significativo y difícilmente justificable en el contexto actual». Pero el presidente de la Seimc le da la vuelta: «Teniendo en cuenta las plazas MIR que hay, creemos que 35 no van a suponer un gasto para el sistema, pero aun así tenemos que recordar que cuando el sistema invierte en un recurso que salva vidas no es un gasto». Si la creación de la especialidad de infecciosas sigue hacia delante, asegura Salcedo, las sociedades de Preventiva y Medicina Interna no descartan acciones para intentar frenarla. «No podemos dejar que nuestros residentes se sientan estafados al elegir una especialidad con un programa concreto y que luego se encuentren actividades paralelas en otro programa», concluye.