La pandemia que no termina: cuando la desinformación se vuelve una enfermedad de Estado

En este ecosistema tóxico, los mensajes basados en evidencia sobre vacunas o preservativo, por ejemplo, naufragan ante teorías conspirativas bien producidas que explotan la desconfianza preexistente. La ciudadanía no solo duda de la vacuna o del preservativo, sino que desconfía radicalmente de quien emite el mensaje.