El secretismo retributivo tiene las horas contadas. En seis meses entra en vigor la directiva sobre transparencia salarial que irá un paso más allá de la norma de igualdad retributiva de 2020 con exigencias más estrictas y, sobre todo, un régimen sancionador más duro con el objetivo último de fulminar las brechas retributivas injustificadas . La directiva obliga a informar de las condiciones salariales en las ofertas de empleo, revelar políticas y prácticas de remuneración, acordar criterios de valoración de puestos y facilitar información a los trabajadores, exigencias que supondrán un cambio de 180 grados no sólo en la gestión interna de las empresas, también en los procesos de selección. La confidencialidad retributiva llega a su fin con cambios que... Ver Más