EL ARTE DE DAR EL CAMBIAZO. Juan empezó de 0 a los 55 años sin renunciar a su pasión por la literatura y el teatro. «Fregué platos en un hotel de Irlanda. En Paraguay fui Bienvenido Mr. Marsall. Hoy, tras atravesar un desierto, estoy mejor que nunca», cuenta quien asegura que vive «en el paraíso»