El hombre entró desde su teléfono en una página de contactos sexuales. Vio la imagen de una chica latina que decía tener 22 años y ganas de "una buena aventura". Escribió por whatsapp al número que acompañaba las fotografías. Nunca llegó a quedar con la chica, ni a verla en persona. Pero allí empezó su pesadilla. Iba a ser una víctima, una de las miles que hubo en España en 2025, de una sextorsión, en la variante del chantaje del falso sicario.