Probablemente Carolina Corcho nunca podrá explicar de manera convincente cómo es que una empresa quebrada, de rimbombante nombre “Gusteue Chefcito”, aportó 738 millones de pesos en refrigerios a su campaña. De igual manera, tampoco sabremos cómo logró otra empresa casi inexistente, llamada “Samat Publicidad S.A.S.”, aportar 609 millones de pesos en publicidad a la campaña presidencial de […]