Álvaro Arbeloa, técnico del Real Madrid, recordó que los grandes éxitos del club blanco llegaron con el impulso de la afición del Santiago Bernabéu, a la que pidió su apoyo ante el Mónaco, y dijo que huyan de "campañas para debilitar" que están "organizadas". "Repito lo que dije el otro día tres veces e igual no ha quedado muy claro. Como canterano, como jugador y sobre todo ahora como entrenador, respeto muchísimo la opinión del Bernabéu y al público. Que expresen su opinión como consideren. Creo que las pitadas debilitan al equipo y al Real Madrid", expuso en la rueda de prensa previa al partido de la Liga de Campeones previa al partido contra el AS Mónaco. "Sé que hay campañas para debilitar al Real Madrid y por quién están organizadas. No me van a engañar. El máximo respeto y agradecimiento al Bernabéu, porque conmigo siempre se han portado excepcional y quieren lo mismo que yo, ganar títulos", añadió. Tras caer de la Copa del Rey en Albacete el día de su estreno, Arbeloa se quedó con la reacción de sus jugadores en LaLiga frente al Levante, para estrechar a un punto la desventaja con el Barcelona, y prometió que sus jugadores lo darán todo para recuperar el apoyo de su estadio. "He venido a luchar por todos los títulos. Es el objetivo, vamos a hacer todo lo que haga falta para pelear por ellos. Y nos encantaría que la afición estuviese de nuestro lado porque sin ellos no tenemos muchas posibilidades. Cuando el Real Madrid ha conseguido títulos en gran parte ha sido porque el Bernabéu ha hecho mucha fuerza, ha estado de lado de sus jugadores y les ha ayudado. Se habla de remontadas mágicas y cualquier rival habla del ambiente que es capaz de crear el Bernabéu. Es lo que queremos y es trabajo nuestro devolverles esa alegría para que nos den ese apoyo", dijo. El técnico que encara su tercer partido al mando del primer equipo ante el Mónaco, su primer encuentro en la Liga de Campeones, ve "bien" y con "muchas ganas" a sus jugadores, "positivos después de la victoria del sábado". Consciente de su buena situación en la Liga de Campeones, destacó la importancia de vencer al Mónaco para avanzar en la competición entre los ocho primeros. "Tenemos la mente puesta en una competición muy importante para nosotros, en la buena situación en la que estamos. Ganando mañana nos acercaría mucho a ese objetivo. Somos conscientes de la trascendencia que tiene el partido y queremos hacerlo un gran encuentro para brindarlo a nuestros aficionados", deseó. Para ello, pidió a sus jugadores que no hagan "nada distinto" a lo que realizaron en la segunda parte frente al Levante. En esos momentos vio cómo jugadores silbados por su afición como Vinícius y Jude Bellingham, dieron un paso al frente. "Quisieron el balón, corrieron, se esforzaron, tuvieron gran actitud y fueron desequilibrantes en una segunda parte muy buena, que se acerca a lo que queremos en el equipo. Ese es el Vini y el Jude que queremos y también necesitan a la afición para sacar su mejor versión". Descartó Arbeloa que el clima tenso vivido ante el Levante en el Santiago Bernabéu refleje una fractura social del madridismo y aseguró que sabe bien, tras vivirlo como jugador, lo que demanda la afición madridista. "Sé cómo es el público del Bernabéu porque he sido parte de él y se lo he dicho a los jugadores. Si hay algo que es, es justo y nos toca a nosotros cambiar esos pitos por aplausos. Que vean el esfuerzo, la calidad, el juego que les gusta. Estamos trabajando en ello y sabemos que van a estar de nuestro lado. El público quiere que su equipo transmita la emoción y pasión que sienten por el Real Madrid. Estamos concienciados y con muchas ganas de jugar delante de nuestra gente", sentenció.