El Levante UD explica por qué ha elevado su deuda hasta los 160 millones y de donde salen los 16,2 millones no contabilizados hasta ahora

El Levante UD cifra su deuda en 160 millones de euros, a fecha del 30 de junio de 2025, lo que supone casi veinte millones más que en 2024, y ha admitido que ha realizado un ajuste de 16,2 millones de euros en sus cuentas en una corrección correspondiente a distintas contingencias no contabilizadas hasta ahora y previas a la temporada 23-24 en la que llegó a la dirección del club el actual propietario, Pepe Danvila. El director financiero del Levante, Carlos Ausell, en un encuentro con los medios de comunicación celebrado este lunes en el Ciutat de València, ha explicado el motivo por el que la deuda del club ha pasado de los 141 millones del 30 de junio de 2024 hasta los 160 millones justo un año después y coincidiendo con el cierre del ejercicio económico 24-25. El incremento de esta deuda del Levante viene, entre otros motivos, por las nuevas financiaciones recibidas por el club durante el curso económico 24-25, el incremento de la deuda con dos entidades bancarias por los intereses financieros generados y por las distintas contingencias que mantiene el club con las administraciones públicas, según explicó Ausell. Parte de esa deuda también corresponde al ajuste que ha realizado el Levante en sus cuentas por actuaciones realizadas en temporadas anteriores a la 23-24, en la que empezó a dirigir el club el actual propietario, Pepe Danvila, y que asciende a 16,2 millones de euros. “Mayoritariamente (de esa cantidad de 16,2 millones) está relacionado con deudas. Corresponde a comisiones de agentes, facturas pendientes de recibir o distintas contingencias”, explicó Ausell, que agregó: “Hasta diciembre de 2025 no hemos tenido una visión clara de todas las contingencias. Corresponden con pasivos o pagos a realizar que no fueron contabilizados”. “Hay contingencias de temporadas anteriores que no habían sido reflejadas, no sé si de fue forma voluntaria o no, todos cometemos errores. Con lo que hemos identificado esperemos que esto termine, la responsabilidad actual es hacer las cosas bien y reflejar la situación del club, que la imagen sea fiel”, precisó el director financiero del club valenciano. Algunas de estas contingencias son, por ejemplo, una deuda con la Agencia Tributaria de 3 millones de euros que arrastra el Levante desde enero de 2022 y que el club, tras varios recursos, ha empezado a abonar esta temporada en una cantidad que asciende a 1,5 millones, según fuentes del club valenciano. El Levante también recibió una ayuda del CSD de 1 millón de euros para construir un estadio donde debía jugar su equipo femenino. Al no desarrollar esta instalación, la ayuda fue reclamada para su reembolso y al ser impagada en el curso 21-22 se le ha impuesto un recargo de medio millón de euros. El club, pese a que sigue con el litigio en marcha, ya ha adelantado 528.000 euros a la Agencia Tributaria. Además, el Levante también comunicó que el resultado del ejercicio 24-25 arroja a unas pérdidas de 14,1 millones de euros. La cantidad ingresada la pasada temporada por la venta de jugadores fue de 12,9 millones de euros, mientras que la prima colectiva por el ascenso a Primera y los distintos bonus individuales de los jugadores ascendió a un total de 5,1 millones de euros. Dentro del presupuesto para la temporada 25-26, el Levante ha previsto una estimación de unos 13 millones de euros como ingreso por el traspaso de jugadores. Con esta cifra y unos 44 millones procedentes de los derechos de televisión, el Levante ha previsto unos beneficios de 18 millones para el cierre del ejercicio económico 25-26. De los 13 millones presupuestados el Levante ya ha ingresado unos 4 millones por la venta de alguna jugadora del equipo femenino y la plusvalía generada por el traspaso de algunos futbolistas que fueron en su día del Levante, como en el caso del traspaso del lateral Marc Pubill del Almería al Atlético de Madrid el pasado verano y que aportó un ingreso de 3,2 millones. El Levante celebrará la junta general de accionistas el próximo 10 de febrero en el estadio Ciutat de València.