La actividad geológica "inusual" que se ha detectado en el subsuelo de Monóvar está causada por la disolución de un estrato de sal que genera un desplazamiento de entre 1 y 60 milímetros al año. Esta es la conclusión a la que ha llegado la UA en un estudio, a raíz de los movimientos del suelo detectados por el Programa Copernicus de la UE, a través de su red de satélites espaciales.