Un estudio de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) ha constatado que España no ha logrado reducir el contenido de sodio en muchos alimentos procesados que se comercializan en supermercados, pese a los compromisos adquiridos con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para disminuir su impacto en la salud pública. La investigación revela incluso incrementos significativos en algunos productos de consumo habitual, como las carnes procesadas, cuyo contenido en sodio ha aumentado más de un 30 %, lo que dificulta alcanzar los objetivos internacionales de reducción del consumo de sal.